“Consecuencias a corto y largo plazo del consumo del alcohol”, fue la exposición presentada por la Dra. Paola Haeger, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Norte en el primer seminario de alcohol realizado a nivel regional.

Organizado por SENDA, “Prevención del Consumo de Alcohol: Un desafío regional” tuvo por objetivo analizar desde perspectivas políticas, sociales y científicas la problemática de la ingesta de esta sustancia en nuestra zona.

En Chile, 1 de cada 2 personas mayores reconoce haber consumido alcohol alguna vez en el último mes, transformando a esta droga en la más consumida en el país. Debido al impacto social, económico y personal que muchas veces conlleva su consumo, distintos actores ciudadanos han decidido crear conciencia sobre sus consecuencias.

En este sentido, la situación que más preocupa es el uso entre adolescentes, ya que según cifras oficiales, 2 de cada tres escolares que bebieron alcohol en el último mes tuvo al menos una borrachera o episodio de embriaguez. Así, la prevención no solo es importante sino también vital.

Aporte

A juicio de Benjamín Silva, Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Emilia y quien expuso en el seminario, es fundamental analizar la problemática desde distintas perspectivas. “Es muy bueno que distintas disciplinas, además de agentes públicos y privados, se involucren, por eso para mí es muy importante estar en la región de Coquimbo para sensibilizar y educar, para que evitemos la gran cantidad de víctimas de delitos viales que hay a nivel país y a nivel de la región, pero también desde una perspectiva multidisciplinaria mostrar el impacto de los delitos viales y los efectos del alcohol y las drogas en la conducción”, señaló.

En este sentido, la óptica científica despertó gran interés entre los asistentes, especialmente porque el análisis desde la bioquímica y los efectos cerebrales dieron luces sobre el ciclo de consumo y la adicción.

En su exposición, la doctora en Ciencias Biológicas explicó cómo los estudios hechos en animales demuestran el impacto en términos de comportamiento y adicciones, provocando respuestas emocionales a nivel cerebral, lo que finalmente lleva a los sujetos a buscar una recompensa placentera cada vez que consumen alcohol.

Durante años, la Dra. Haeger ha dedicado su trabajo y conocimientos a entender cómo el alcohol afecta el cerebro al provocar una serie de emociones vinculadas a su consumo. De esta forma, sus hallazgos en el Laboratorio de Neurobiología de la Conducta se han transformado en una contribución para la investigación de este fenómeno.

“Este tipo de instancias es muy importante para poder educar a la gente. Porque todos podemos entender los conocimientos necesarios para comprender la problemática, desde la prevención y el consumo hasta lo que sucede en una persona adicta. Y, claramente, participar en este tipo de instancias es también un gran honor porque nos permite conectarnos con la comunidad, vincularnos con ellos, mostrar lo que estamos haciendo, favorecer otro tipo de proyectos con equipos multidisciplinarios para tratar el tema en humanos. En ese sentido, en la Universidad y en la región tenemos mucho potencial y ganas de hacer cosas”, explicó la académica.

En los próximos días, la especialista publicará “NADPH oxidase isoform 2 (NOX2) is involved in drug addiction vulnerability in progeny developmentally exposed to etanol”, fue desarrollado junto a Erwin de la Fuente-Ortega, Sofía Vargas Roberts , Daniela Muñoz y los alumnos de Medicina Marcela Contreras y Carolina Goic. La investigación -que es financiada por Fondecyt Nº 1140855- fue aceptada en la revista “Frontiers in Neuroscience”, con lo cual espera seguir buscando espacios para el desarrollo de investigación en torno al consumo de alcohol y su impacto en las personas.